El Estado dominicano ha dado un paso decisivo en la transformación de la seguridad ciudadana al consolidar un modelo de intervención territorial que combina la articulación interinstitucional, la modernización de los canales de denuncia y la inclusión socioeducativa de los jóvenes en situación de vulnerabilidad.
Durante el desarrollo de “LA Agenda Semanal” encabezada por el presidente Luis Abinader, donde se analizó este lunes a profundidad el tema de Seguridad Ciudadana, las autoridades gubernamentales presentaron los logros y la expansión del segundo componente estratégico denominado “Construcción comunitaria del orden”. Este enfoque busca incidir de manera directa en los factores sociales que generan conflictividad en los barrios más carenciados del país.
Intervención territorial y articulación institucional
En el marco del encuentro, Laura Rodríguez, representante de Políticas Públicas de Interior y Policía, explicó que el Programa de Intervención Integral por la Seguridad Ciudadana traslada la visión estratégica nacional directamente al territorio mediante diagnósticos precisos y seguimiento continuo.
“El primer territorio intervenido ha sido Villas Agrícolas, donde llevamos más de 120 actividades, 348 luminarias instaladas, 63 cámaras validadas del 911 y la articulación de 20 instituciones para subsanar brechas de servicios. Como resultado, en los dos meses de intervención hemos registrado una reducción en los robos reportados”, indicó Rodríguez.
Modernización del sistema de denuncias y prevención social
Por su parte, la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, detalló que la estrategia incluye un acceso simplificado a la justicia local y el fortalecimiento de los canales de denuncia ciudadana. La funcionaria subrayó que la plataforma digital de la Policía Nacional permite una trazabilidad transparente y que se ha instruido a los destacamentos para garantizar la recepción de denuncias sin excepciones.
Asimismo, Raful destacó el impacto de los programas preventivos:
Escuelas Abiertas: Aprovechamiento de planteles educativos fuera del horario extendido para actividades formativas y recreativas de la juventud.
Regulación y convivencia: Control de la contaminación sónica, fiscalización de expendio de bebidas alcohólicas y gestión de la viabilidad vial para prevenir conflictos y accidentes de tránsito.
Asignación de recursos: Uso de mapas de calor para focalizar patrullaje y recursos adicionales en las zonas con mayores índices de homicidios y robos.
Oportunidades y pacificación a través de la educación técnica
En el cierre de las exposiciones, Víctor Alexander Mordán, director ejecutivo del programa Oportunidad 14-24, enfatizó que la política social del gobierno se ha enfocado en atender de manera prioritaria a la población juvenil en condiciones de extrema pobreza y vulnerabilidad.
“Al cierre del primer semestre del año hemos graduado a 35,802 estudiantes, tenemos cerca de 7,000 en aulas y proyectamos superar los 40,000 al finalizar el año. Más de 14,000 jóvenes ya se han insertado formalmente al mercado laboral, demostrando que brindar oportunidades reales es la vía más efectiva para pacificar los territorios y prevenir la delincuencia”, puntualizó Mordán.
El programa combina capacitación técnica, acompañamiento psicosocial, estipendios económicos, alimentación y capital semilla en especies para emprendimientos, consolidándose como un referente internacional de prevención social.